|
Los
jesuitas llegaron al Perú en el año 1568. Al poco tiempo ya
habían hecho pie en la ciudad de Cuzco, donde inmediatamente
comenzaron la construcción de una capilla "para los
indios" dedicada a Nuestra Señora de Loreto. A ella le siguió
la edificación de un templo mayor, que sería destruido por el
terrible terremoto de 1650.
Sobre
las ruinas del templo viejo, los jesuitas levantaron uno nuevo,
conocido hoy como el "Templo de la Compañía". Su
edificación, que insumió 17 años, concluyó en el año 1688.
Está bellísima obra arquitectónica es considerada por muchos como
el edificio más hermoso de Cuzco.
En
la fachada de la Iglesia de la Compañía (la más hermosa de entre
las fachadas de las iglesias de la ciudad) se destaca una imagen de
la Inmaculada Concepción, ubicada sobre la puerta de ingreso.
En
su interior, el templo se halla decorado con verdadera exquisitez.
Sus retablos de madera de cedro revestidos de oro son obras de arte
de primerísimo nivel. Entre ellos sobresale el Retablo Mayor, de 21
metros de alto y 12 metros de ancho. A ellos se suman más de diez
altares menores de diverso estilo, el púlpito dorado, los
ventanales de alabastro y bellísimos lienzos con representaciones
de momentos de la vida del fundador de la Orden (San Ignacio de
Loyola).
Sin
dudas, si te encuentras pasando unos días en la ciudad de Cuzco, no
debes dejar de visitar este hermoso templo ubicado frente a la Plaza
de Armas de la ciudad.
|